Los colores que usas reflejan cómo eres y también modifican tu ánimo

Una mujer infeliz 345214

Ella, que no piensa en el matrimonio, intenta buscar una salida pero todo parece en Ante la adversidad, la incomprensión y un futuro incierto, Claudia abandona su pequeña localidad natal en España con dieciocho años, una vieja maleta y muy poco dinero en el bolsillo. Un proyecto que se fue al garete porque la susodicha me ha dejado plantado. A mí, a Simón de Vicentelo y Leca, por un tipo sin pedigrí No se puede tener de todo en esta vida y cuanto antes se asuma, mejor. Centrada en su trabajo, medio enamorada de su compañero y evitando a toda costa ser arrastrada por su amiga a una vida social en la que no termina de se Para una mujer como Samantha, recibir propuestas de matrimonio es como el pan nuestro de cada día.

Todo bien, la cosa chuta. Busca siempre diversión, con sus canciones funk les pone son, el don de Pro os ilustra. Pueden llamarme Jhonny Deep, no me disgusta, carajaula o pinpín en cachondeo y con disculpas, Juanito, pizarrín, cabestro, ostia puta, tantos nombres he tenido y tengo que ya me la suda. Me han llamao de mil maneras, eran meras pelandruscas, desgraciao e hijo de puta, fui nombrao de forma brusca, descarao, mi cara asusta y hasta frustra al ser mirao, me han bautizao de mil maneras injustas, vaya pringao. Juan Antonio el demonio de pequeño era yo, el zumbao de la clase que siempre estaba de humor, el chistoso de los huevos no callaba ni pa Dios, pa las niñas era el loco y el pesao por afición, caracartón, guasón, imbécil, don Sr.

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